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Factores de Riesgo
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› Riesgos Relativos con nuestra Sociedad
› Riesgos Relacionados con ChileConfiamos significativamente en nuestra relación con The Coca-Cola Company la cual influye sustancialmente sobre nuestro negocio y nuestras operaciones.
Aproximadamente el 88% de las ventas netas en 2006 se derivaron de la distribución de Gaseosas Coca-Cola y un 9% de nuestras ventas netas derivaron de la distribución de bebidas no-gaseosas con marcas de propiedad de The Coca-Cola Company. Producimos, comercializamos y distribuimos productos Coca-Cola a través de acuerdos de embotellado tipo entre las subsidiarias de embotellado y, en cada caso, la subsidiaria local de The Coca-Cola Company, o en el caso de los jugos y néctar, The Minute Maid Company, subsidiaria de The Coca-Cola Company. The Coca-Cola Company tiene la capacidad de ejercer una influencia importante sobre el negocio de la Sociedad a través de sus derechos en virtud de los Contratos de Embotellado. Ver “20F - Ítem 7. Accionistas Mayoritarios y Transacciones con Partes Relacionadas –Contratos de Embotellado”. De acuerdo a los Contratos de Embotellado, The Coca-Cola Company unilateralmente establece los precios para los concentrados y bebidas Gaseosas de Coca-Cola (en el caso de gaseosas pre-mezcladas por The Coca-Cola Company) que nos venden. The Coca-Cola Company también monitorea los cambios en los precios iniciados por nosotros y tiene derecho a revisar y aprobar nuestros planes de comercialización, operación y publicidad. Estos factores pueden tener un impacto sobre nuestros márgenes de rentabilidad que pueden afectar negativamente nuestro ingreso neto y resultado operacional. Nuestras campañas de comercialización para todas las Gaseosas Coca-Cola son diseñadas y controladas por The Coca-Cola Company. De conformidad con los Contratos de Embotellado, anualmente debemos presentar un plan comercial a The Coca-Cola Company para su aprobación previa. Conforme a los Contratos de Embotellado, The Coca-Cola Company podrá, entre otras cosas, exigir que demostremos capacidad financiera de cumplir con sus planes comerciales y si no somos capaces de demostrar capacidad financiera, The Coca-Cola Company podrá poner término a nuestros derechos de producir, comercializar y distribuir gaseosas Coca-Cola u otros bebestibles Coca-Cola en los territorios de distribución. . De acuerdo a los Contratos de Embotellado, se nos prohíbe producir, embotellar, distribuir o vender cualquier producto que pudiera ser sustituto de, confundido con o considerado una imitación de Gaseosas Coca-Cola u otros bebestibles Coca-Cola.
Dependemos de The Coca-Cola Company para renovar los Contratos de Embotellado que están sujetos a término por The Coca-Cola Company en el caso de incumplimiento por parte nuestra o con ocasión del vencimiento de sus respectivos plazos. No se puede garantizar que los Contratos de Embotellado sean renovados o prorrogados en su fecha de vencimiento, e incluso de ser renovados, no se puede garantizar que la prórroga sea otorgada en los mismos términos que aquéllos actualmente vigentes. El término, la no renovación o extensión de cualquier Contrato de Embotellado tendría un efecto adverso e importante en nuestro negocio, condición financiera y resultados operacionales.
Además, cualquier adquisición por parte nuestra de embotelladoras de productos Coca-Cola en otros países puede requerir, entre otras cosas, el consentimiento de The Coca-Cola Company según los contratos de embotellado celebrados con tales otras embotelladoras. No se puede garantizar que The Coca-Cola Company aceptará cualquier expansión geográfica futura del negocio de Gaseosas Coca-Cola de la Sociedad. Tampoco se puede asegurar que nuestra relación con The Coca-Cola Company no sufrirá cambios importantes en el futuro. De ocurrir tales cambios, nuestras operaciones y resultados y condición financiera podrían verse afectados en forma importante.
Estamos involucrados en un negocio muy competitivo sujeto a competencia de precios y que puede afectar nuestra rentabilidad neta y márgenes.
El negocio de bebidas gaseosas y no alcohólicas es altamente competitivo en cada territorio de licencia. En nuestros territorios competimos con embotelladoras de marcas regionales, así como con productos de embotelladores de Pepsi. Aunque nuestra administración estima que se encuentra bien posicionada para satisfacer sus objetivos de aumentar los volúmenes de ventas a niveles aceptables en todos los territorios de franquicia, puede ser que la competencia continúe, y no se puede garantizar que tal competencia no se intensifique en el futuro, lo que podría afectar en forma importante y adversa la condición financiera y los resultados operacionales de la Sociedad. Ver “20F - Ítem 4. Información sobre la Sociedad Parte B- Revisión de Negocios – Negocio de Gaseosas – Competencia”.
Los Precios de Materias Primas pueden estar Sujetos al Riesgo de Moneda de la paridad US Dólar / moneda local lo cual puede aumentar nuestros gastos operacionales
Se utilizan numerosas materias primas, en la producción de bebidas y envases, incluyendo azúcar y resina. Compramos materias primas a proveedores nacionales e internacionales. Ver “20F - Ítem 4. Información sobre la Sociedad – Parte B. Revisión del Negocio – Negocio de Gaseosas - Materias Primas”. Puesto que la Sociedad frecuentemente debe comprar materias primas en los mercados internacionales utilizando dólares de EE.UU., la Sociedad está sujeta al riesgo del cambio de moneda local en cada una de sus operaciones. Si el peso chileno, el real brasileño o el peso argentino se devaluaran de manera significativa frente al dólar de EE.UU., el costo de ciertas materias primas podría elevarse significativamente, lo que podría tener un efecto adverso sobre nuestra posición financiera y resultados operacionales. No se puede garantizar que dichas monedas no perderán valor frente al dólar de EE.UU. en el futuro.
Inestabilidad en el suministro de servicios básicos podría afectar de manera adversa el resultado de nuestras operaciones.
En los países en los que operamos, nuestras operaciones dependen de un suministro estable de servicios básicos y combustible. Dada la reciente inestabilidad económica, particularmente en Argentina, no podemos asegurar que dicha inestabilidad institucional no perjudicará la capacidad de la Sociedad para obtener los servicios básicos o combustible en el futuro, lo que podría afectar en forma negativa los resultados o las operaciones de la Sociedad. El reciente incremento de precios del petróleo ha afectado los costos de energía y transporte en los tres países en que operamos. Parte del alza de este costo fue reconocido en el año 2005 y totalmente en el año 2006. Creemos que el alza del precio de la energía no tendrá un impacto significativo sobre los resultados del año 2007.
La percepción de riesgo en economías emergentes puede impedir nuestro acceso a los mercados de capitales internacionales, obstaculizar nuestra capacidad de financiar nuestras operaciones y afectar de manera adversa el precio de mercado de nuestras acciones y American Depositary Shares o ADSs
Como regla general, los inversionistas internacionales consideran a Brasil y Argentina y en menor medida a Chile como economías de mercados emergentes. Por lo tanto, las condiciones económicas y el mercado para los valores de los países de los mercados emergentes influyen sobre las percepciones de los inversionistas de Chile, Brasil y Argentina y sobre su evaluación respecto de los valores de sociedades ubicadas en estos países.
Durante períodos de gran preocupación por parte del inversionista con respecto a la economía de los mercados emergentes, Brasil y Argentina, especialmente han experimentado salidas significativas de dólares de los EE.UU. Además, las sociedades brasileras y argentinas han debido enfrentar mayores costos para la obtención de fondos, tanto nacionales como internacionales, así como un acceso limitado a los mercados de capitales internacionales que han afectado de manera negativa los precios de los valores brasileros y argentinos. Aunque las condiciones económicas son diferentes en cada país, el comportamiento de los inversionistas respecto de las realidades económicas de un país pueden afectar los valores de los emisores en otros países, incluyendo Chile. Por ejemplo, eventos en otros países en vías de desarrollo o países emergentes pueden generar un menor interés por parte de los inversionistas de invertir en Chile o de invertir en acciones de empresas chilenas, incluyendo las acciones de la Sociedad.
Puede ser difícil hacer cumplir responsabilidades civiles contra nosotros o contra nuestros directores, ejecutivos o controladores.
Somos una sociedad anónima, organizada bajo las leyes de Chile. Algunos de nuestros directores, ejecutivos y controladores residen en Chile o fuera de los Estados Unidos. Además, todos o una porción substancial de los activos de estas personas y de nuestros activos están situados fuera de los Estados Unidos. Consecuentemente, puede ser imposible que los inversionistas efectúen notificaciones dentro de los Estados Unidos sobre tales personas, o lo hagan cumplir contra ellas en los juicios de tribunales de los Estados Unidos afirmados sobre las provisiones de responsabilidad civil de las leyes de seguridades federales de los Estados Unidos u obtenidos de otra manera en los tribunales de Estados Unidos. Debido a que nuestros activos están situados fuera de los Estados Unidos, cualquier juicio obtenido en los Estados Unidos contra nosotros puede que no sea cobrable completamente en los Estados Unidos.
› Riesgos Relacionados con BrasilNuestro Crecimiento y Rentabilidad dependen de las Condiciones Económicas de Chile
Aproximadamente 45% de nuestros activos y 40% de nuestras ventas netas en el año 2006 fueron obtenidos de nuestra operación en Chile. Por lo tanto, nuestra condición financiera y los resultados operacionales dependen significativamente de las condiciones económicas imperantes en Chile. Conforme a los datos publicados por el Banco Central, la economía chilena creció a una tasa de 2,1% en el 2002, 3,8% en el 2003, 6,0% en el 2004, 5,7% en el 2005 y 4,0 en el 2006. Nuestra condición financiera y los resultados operacionales también podrían verse afectados en forma adversa por los cambios sobre los cuales no ejercemos ningún control, entre otros, sin limitación:
- las políticas económicas o de otra índole del gobierno de Chile que tienen una influencia considerable sobre muchos aspectos del sector privado;
- otras circunstancias políticas o económicas de Chile o que afectan a Chile;
- cambios en las normativas o procedimientos administrativos de las autoridades chilenas;
- inflación y políticas gubernamentales para combatir la inflación;
- fluctuaciones en el tipo de cambio; y
- condiciones económicas globales y regionales.
La Inflación en Chile puede interrumpir nuestro negocio y tener un efecto adverso sobre nuestras condiciones financieras y resultados operacionales
Aunque la inflación chilena ha sido moderada en los últimos años, Chile ha experimentado altos niveles de inflación en el pasado. Los altos niveles de inflación en Chile podrían afectar en forma adversa la economía chilena y tener un efecto adverso e importante en nuestra condición financiera y resultados operacionales. Las tasas anuales de inflación (medidas por los cambios en el Índice de Precios al Consumidor e informadas por el Instituto Nacional Chileno de Estadísticas) en los años 2004, 2005 y 2006 fueron 2,4%, 3,7% y 2,6%, respectivamente. No podemos garantizar que la inflación chilena no vaya a aumentar en forma importante. No podemos garantizar que, sometidos a una presión competitiva, seremos capaces de realizar alzas de precios, lo cual podría tener un efecto adverso sobre nuestra condición financiera y resultados operacionales.
El Peso Chileno está Sujeto a Depreciación y Volatilidad que puede tener un efecto adverso sobre el valor de una inversión en nuestras acciones.Las políticas económicas del gobierno chileno y cualquier cambio futuro en el valor del peso frente al dólar de EE.UU. podrían afectar en forma adversa nuestras operaciones y resultados financieros y el valor del dólar del retorno de un inversionista en la inversión en nuestras acciones. El peso ha estado sujeto a grandes devaluaciones nominales en el pasado y puede estar sujeto a fluctuaciones importantes en el futuro. Sobre la base de los Tipos de Cambios observados, en el período del 31 de diciembre de 1997 al 31 de diciembre de 2002, el valor del peso en relación con el dólar de EE.UU. disminuyó aproximadamente en 38,9% en términos nominales (sin reajuste por inflación) y disminuyó en términos reales en un 27,8% (reajustado según inflación). En el período del 31 de diciembre de 2002 al 31 de diciembre de 2006 el valor del peso respecto al dólar se apreció en un 35,0% en términos nominales (sin reajuste por inflación), y en un 48,6% en términos reales (reajustado según inflación). En el año 2006 el valor del peso chileno respecto al dólar de Estados Unidos experimentó una depreciación de un 3,7% en términos nominales (sin reajuste por inflación), y términos reales de un 1,3% (reajustado según inflación). Ver “20F - Tipos de Cambio”.
Nuestras acciones de la Serie A y de la Serie B se transan en pesos en las Bolsas de Comercio chilenas. Las distribuciones en efectivo con respecto a las Acciones serán recibidas en pesos por el depositario, actualmente The Bank of New York, o el depositario (en su calidad de depositario de las acciones Serie A y Serie B representadas por las ADS Serie A y Serie B) o el depositario, quien convertirá tales pesos a dólares de EE.UU. en el tipo de cambio imperante en ese momento para efectuar pagos en dólares de EE.UU. respecto de las ADS. Si el valor del peso se depreciara en relación con el dólar de EE.UU., el valor de las ADS y cualquier distribución que sea recibida de parte del depositario se verían afectados en forma adversa. Además, el depositario incurrirá en costos de conversión de moneda extranjera (que serán solventados por los tenedores de ADS) en relación con la conversión de moneda extranjera y con la posterior distribución de dividendos u otros pagos con respecto a los American Depositary Receipts (“ADRs”). Ver “20F - Tipos de Cambio”.
Los Controles Cambiarios y los Impuestos de Retención en Chile pueden Limitar la Repatriación de su Inversión
Las inversiones de capital en Chile por personas que no son residentes en este país están generalmente sujetas a diversas normas de control cambiario que rigen la repatriación de las inversiones y utilidades provenientes de ella. Las ADS se rigen por un acuerdo entre nosotros, el depositario y el Banco Central (el “Contrato de Inversión Extranjera”). El Contrato de Inversión Extranjera otorga al depositario y a los tenedores de ADR acceso al Mercado Cambiario Formal de Chile, permite que el depositario remita los dividendos que recibe de nosotros a los tenedores de ADS y permite que los tenedores de ADS repatríen el producto de la venta de Acciones retiradas del mecanismo de ADR, permitiéndoles con ello adquirir en términos más favorables las monedas necesarias para repatriar las inversiones en las Acciones y sus ganancias. Ver “20F - Tipos de Cambio”. De conformidad con la ley chilena actual, el Contrato de Inversión Extranjera no podrá ser modificado en forma unilateral por el Banco Central, existiendo precedentes judiciales (que no son obligatorios con respecto a futuras decisiones judiciales) que indican que el Contrato de Inversión Extranjera no podrá ser invalidado por futuros cambios legislativos.
Los dividendos recibidos por los tenedores de ADS se pagan netos de derechos de cambio de moneda extranjera y gastos del depositario y están sujetos al impuesto de retención chileno, actualmente gravado a una tasa de 35% sujeto a créditos en ciertos casos según lo descrito bajo el “Ítem 10. Consideraciones Adicionales-Consideraciones Tributarias respecto de las Acciones.”
No podemos garantizarle que no se impondrán en el futuro otras restricciones chilenas aplicables a los tenedores de ADR, la enajenación de Acciones subyacentes a los ADRs o la repatriación del producto de dicha enajenación o el pago de dividendos, ni le podemos informar sobre la duración del impacto de tales restricciones, de ser impuestas. Si por alguna razón, por ejemplo los eventuales cambios en el Contrato de Inversión Extranjera o la ley chilena, el depositario no pueda convertir pesos chilenos a dólares de EE.UU., los inversionistas recibirán dividendos u otras distribuciones, de haberlas, en pesos chilenos.
› Riesgos Relacionados con ArgentinaEl gobierno brasileño ha ejercido y continúa ejerciendo, pero recientemente de una forma más moderada, una influencia significativa sobre la economía brasileña, lo cual junto con condiciones políticas y económicas brasileñas históricamente volátiles, podrían afectar nuestra condición financiera y resultados operacionales y el precio de mercado de nuestras acciones y ADSs
Aproximadamente el 37% de nuestros activos y el 40% de nuestras ventas netas en 2006 fueron obtenidas de nuestras operaciones en Brasil. Debido a que la demanda de gaseosas y bebidas generalmente está relacionada con las condiciones económicas imperantes en el mercado local relevante, que a su vez dependen de la condición macroeconómica del país en que está ubicado el mercado, la condición financiera y los resultados operacionales dependen en gran medida de las condiciones políticas y económicas existentes en Brasil.
Históricamente, el gobierno de Brasil ha cambiado las políticas monetarias, crediticias, de aranceles y de otra índole para influir en el curso de la economía Brasileña. Tales acciones gubernamentales han incluido controles de sueldos y precios así como otras medidas, tales como el congelamiento de cuentas bancarias, la imposición de controles cambiarios y la imposición de límites sobre importaciones y exportaciones. Los cambios de política y otras circunstancias políticas y económicas podrían afectar en forma adversa la economía brasileña y tener un efecto adverso importante en el negocio de la sociedad, su condición financiera y resultados operacionales. El gobierno de Brasil ha ejercido y continúa ejerciendo una importante influencia en muchos aspectos del sector privado, por ejemplo, el gobierno de Brasil en el pasado impuso controles locales sobre precios de ciertos productos, incluyendo controles de precios sobre gaseosas y cervezas. Las acciones del gobierno brasileño en el futuro podrían tener un efecto importante en las condiciones económicas de Brasil, lo que podría afectar en forma adversa a las empresas del sector privado tales como Refrescos y, por ende, la Sociedad.
El actual Presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, fue electo en octubre del 2002 y tomó el mando el 1 de enero de 2003. En 2006 fue reelecto y su mandato se extenderá hasta fines del 2010. En el período inmediatamente anterior y luego de la primera elección del Presidente Lula, existía gran incertidumbre con respecto a las políticas que el gobierno nuevo adoptaría, incluyendo una implementación potencial de las políticas macroeconómicas que podrían haber diferido bastante con respecto a la administración previa. Aunque aun existe cierta incertidumbre macroeconómica, el grado de confianza en la economía brasileña recientemente mejoró generando una apreciación de 8,1%, 11,8% y 8,7% del valor del real, en 2004, 2005 y 2006 respectivamente, comparado con el dólar de EE.UU. No podemos asegurarle que las condiciones y políticas económicas actuales implementadas con el objetivo de promover un continuo desarrollo económico, seguirán ocurriendo. No podemos predecir el efecto que las políticas de la administración del Presidente Lula podrán tener sobre las condiciones económicas brasileñas ni en nuestra condición financiera o resultados operacionales.
Aunque la Inflación en Brasil ha estado bajo control en los últimos años, una creciente la inflación podría afectar negativamente las operaciones de Refrescos, lo cual puede tener un impacto adverso sobre nuestra condición financiera y resultados operacionales.
En el pasado, Brasil ha experimentado tasas altas y generalmente impredecibles de inflación. La inflación por sí misma, así como los políticas gubernamentales de combatir la inflación, ha tenido efectos negativos significativos en la economía brasileña en general. Según lo medido por el Índice Nacional de Precios al Consumidor o INPC, la inflación en Brasil fue de 6,1%, 5,1% y 2,8% en 2004, 2005 y 2006 respectivamente. La inflación, los esfuerzos gubernamentales para controlarla y la especulación pública acerca de las futuras acciones gubernamentales han tenido un impacto importante en la economía brasileña y en las operaciones de la Sociedad en Brasil y se puede esperar que continúen teniéndolo. Las altas tasas de inflación en el pasado han producido un menor poder adquisitivo en los consumidores y menores volúmenes de ventas para Refrescos. No podemos asegurar que los niveles de inflación en Brasil no incrementarán en años venideros, ni que tampoco tengan un efecto material adverso sobre nuestro negocio, condiciones financieras y resultados operacionales. Presiones inflacionarias pueden llevar a una intervención adicional del gobierno en la economía, incluyendo la introducción de políticas que podrían afectar adversamente los resultados operacionales de Refrescos y consecuentemente nuestra condición financiera y resultados operacionales el precio de mercado de nuestras acciones.
El Real Brasileño está sujeto a Depreciación y Volatilidad lo cual podría afectar adversamente nuestra condición financiera y resultados financieros.La tasa de inflación de Brasil y las acciones gubernamentales para combatir la inflación también han afectado la relación del valor del real frente al valor del dólar de EE.UU. Durante 2005 y el 2006 el real se apreció en 11,8% y un 8,7% en relación con el dólar comparado con el período del año anterior. A pesar de la reciente apreciación del real, no se puede garantizar que el real no se deprecie en relación con el dólar de EE.UU., o que el real no fluctuará en forma importante en relación con el dólar de EE.UU. En el caso de una devaluación del real, la condición financiera y los resultados operacionales de la subsidiaria brasileña podrían verse afectados en forma adversa.
Una eventual depreciación del real con respecto al dólar de EE.UU. puede aumentar el costo de la deuda denominada en moneda extranjera que tengamos o que podamos tener en el futuro, lo que puede afectar de manera adversa nuestros resultados operacionales o condición financiera. Una eventual depreciación del real también puede generar presiones inflacionarias adicionales en Brasil que puedan tener un impacto negativo sobre nosotros. La depreciación generalmente impide el acceso a los mercados de capitales internacionales y puede provocar una intervención por parte del gobierno generando una recesión. También reduce el valor en dólares de EE.UU. de nuestras utilidades, distribuciones y dividendos, y el valor de mercado de nuestras acciones equivalente en dólares de EE.UU. Por otro lado, la apreciación del real con respecto al dólar de EE.UU. puede generar un deterioro de las cuentas públicas y saldos de deuda de Brasil, como también un menor crecimiento económico proveniente de las exportaciones.
El Gobierno Brasileño Impone ciertas Restricciones a las Conversiones de Moneda y Remesas al Exterior que pueden afectar el plazo y la cantidad de cualquier dividendo u otro tipo de pago que recibamos.
La ley de Brasil garantiza a los accionistas extranjeros de empresas brasileñas el derecho a repatriar su capital invertido y a recibir todos los dividendos en moneda extranjera, siempre que su inversión sea registrada en el Banco Central do Brasil al que nosotros nos referimos como el Banco Central brasileño. La Sociedad registró su inversión en Refrescos en el Banco Central brasileño el 19 de Octubre de 1995. Aunque los pagos de dividendos relacionados con las utilidades obtenidas con posterioridad al 1 de Enero de 1996 no están sujetos a impuestos a la renta, si la suma del capital repatriado y el capital invertido supera el monto de inversión registrado en el Banco Central brasileño, el capital repatriado está sujeto a un impuesto a las ganancias de capital de un 15%. Según la ley tributaria chilena actual obtendremos un crédito tributario respecto de todos los impuestos brasileños pagados en relación con Refrescos. No se puede garantizar que el gobierno brasileño no impondrá otras restricciones ni modificará las normas existentes de manera de producir un efecto adverso en la capacidad de un inversionista de repatriar fondos desde Brasil ni se puede garantizar el momento o duración de tales restricciones, de imponerse en el futuro.
› Factores de Riesgo Relacionados con las ADS y las AccionesNuestro Negocio depende en alguna medida de las condiciones Económicas de Argentina.
Aproximadamente un 18% de nuestros activos y 20% de nuestras ventas netas en 2006 provinieron de nuestras operaciones en Argentina. Debido a que la demanda de gaseosas y bebidas generalmente está relacionada con las condiciones económicas imperantes en el mercado local relevante, que a su vez dependen de la condición macroeconómica del país en que está ubicado el mercado, nuestra condición financiera y los resultados operacionales en Argentina dependen en gran medida de las condiciones políticas y económica existentes en Argentina. Durante 2006, la economía de Argentina continuó con la recuperación posterior a la aguda crisis económica que prevaleció a partir de 1998 hasta el 2003, registrándose un crecimiento del PIB positivo, estabilidad en sus cuentas fiscales y un crecimiento importante en las exportaciones. La crisis de Argentina tuvo un importante efecto negativo sobre nuestras operaciones en Argentina. A pesar de los positivos resultados económicos desde el 2003 hasta 2006, no podemos garantizar que las condiciones económicas continuarán mejorando o que nuestras operaciones en Argentina continuarán experimentando buenos resultados.
La inestabilidad política y económica puede volver a ocurrir lo que puede afectar de manera adversa nuestras condición financiera y resultados operacionales en Argentina
Desde 1998 hasta 2003, Argentina experimentó agudos problemas económicos que culminaron con la reestructuración de casi la totalidad de la deuda de bonos soberanos de Argentina. Además, hubo una sucesión de presidentes durante este período de crisis y varios estados de emergencia fueron declarados suspendiendo libertades civiles e imponiendo restricciones sobre transferencias de fondos al exterior y sobre los controles de cambio de moneda extranjera, entre otras medidas. Durante este período, el PIB de Argentina se contrajo de manera significativa cayendo en un 10,9% durante 2002. Comenzando el 2003, el PIB en Argentina comenzó a recuperarse y durante 2004 y 2005 registró tasas promedio de crecimiento de 9% y continuó registrando un importante crecimiento durante 2006 de un 8,4%.
La condición macroeconómica en Argentina se ha caracterizado por:
- Inflación creciente durante 2006, levemente contenida por control de precios.
- Tipo de cambio nominal elevado,
- Superávit fiscal primario y superávit comercial,
- Tasas de interés reales negativas, y
- Política monetaria expansiva
La economía argentina sumó cuatro años de fuerte recuperación entre el 2003 –2006 con un aumento acumulado de un 40% del PIB comparado con 2002.
Durante el 2006, la economía Argentina continuó exhibiendo muestras de estabilidad. El crecimiento real del PIB fue de un 8,4% anual. El tipo de cambio se mantuvo estable durante el 2006, con una variación de un 1,0% y la inflación oficial fue un 9,8% versus un 12,3% en 2005, producto de una política de control de precios efectuada por el gobierno. Al 31 de diciembre de 2006, el tipo de cambio fue de AR$3,06 por dólar de EE.UU. comparado con AR$3,03 por dólar de EE.UU. al 31 de diciembre de 2005. La situación de empleo mejoró levemente al registrarse un tasa de desempleo de un 9,8% durante 2006, reflejando una disminución con respecto al 10,1% registrado durante 2005.
La actividad comenzó a recuperarse en el segundo trimestre de 2002 y hasta diciembre de 2006 ha registrado crecimiento en cada uno de los trimestres. Una recuperación en los mercados internacionales dio lugar a positivos resultados económicos para Argentina y generó favorables precios de exportación agrícolas, un aumento en las exportaciones industriales y de aceite, y un aumento en las exportaciones a los países latinoamericanos vecinos. Varios sectores de la economía han experimentado tasas de crecimiento durante este período, registrando la actividad industrial una variación anual de 8,7% hasta octubre de 2006. Este índice acumuló en el período 2003-2006, un crecimiento de 50% aproximadamente. El consumo privado también experimentó un crecimiento significativo durante este período, acumulando en 2006 un 8,2%. La inversión también experimentó una recuperación registrando un crecimiento de un 19,8% durante el 2006 versus el año anterior.
A pesar de la mejora en la economía argentina durante 2003 hasta 2006 comparado con 2002, existen ciertos problemas estructurales fundamentales que han causado recurrentemente o han contribuido a la crisis política en el pasado, y que aun no han sido resueltos. Se requieren de varias decisiones impopulares para solucionar los problemas que Argentina experimenta actualmente que pueden o no afectar el apoyo popular para la administración y la estabilidad política en Argentina. No puede haber certeza que el Congreso aprobará cualquiera de las propuestas de la administración. Las condiciones económicas inestables han tenido, y podrían tener un efecto adverso relevante sobre nuestra condición financiera y resultados operacionales.En Enero de 2006, el gobierno Argentino procedió a la cancelación anticipada del total de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, pagando casi US$ 9.600 millones. Tras este pago, la deuda pública argentina quedó en US$ 124.000 millones, representando los títulos emitidos a raíz del canje la porción más importante de la deuda.
A pesar de los resultados de la reestructuración, es imposible predecir el efecto que éste tendrá en sobre la confianza del inversionista o sobre la economía de Argentina. El Gobierno Argentino otra vez puede verse enfrentado con la posibilidad de cesación de pagos con respecto a sus bonos emitidos si la recuperación económica disminuye y si emerge una nueva crisis económica, lo que una vez más podría tener un efecto adverso significativo sobre nuestros resultados operacionales y perspectivas.
El Gobierno Argentino continúa enfrentando juicios por parte de los tenedores de su deuda en cesación de pagos que no participaron en la oferta de intercambio del Gobierno Argentino. Actualmente, existen procesos legales en contra del Gobierno Argentino en los Estados Unidos, Italia y Alemania. Aunque es imposible determinar cuál será el resultado de estos procedimientos, un juicio contra el Gobierno de Argentina con respecto a estas causas pendientes podría dar lugar a una reducción de recursos de financiamiento y capitales de inversión, lo cuál podría tener un efecto significativo en la capacidad del gobierno de Argentina de implementar reformas y de reinstaurar un desarrollo económico sostenible, todo lo cuál podría afectar de manera adversa nuestros resultados operacionales.
El gobierno de Argentina impone ciertas restricciones ante las conversiones y las remesas de dineros al exterior que podrían afectar el plazo y la cantidad de cualquier dividendo u otro pago que recibamos de nuestra filial argentina.Hasta diciembre de 2001, el peso argentino tenía una relación de paridad uno a uno con el dólar de EE.UU., desde el 1 de enero de 2002, se ha permitido un mercado “libre” para el intercambio del peso argentino con el dólar de EE.UU. y con otras monedas extranjeras.
Desde 2003 y luego de una serie de medidas restrictivas en el mercado de divisas y movimientos de fondos el Banco Central de Argentina relevó varias de estas restricciones de la moneda extranjera, incluyendo la eliminación del requisito de la aprobación previa por el Banco Central de Argentina para el prepago de capital de una deuda financiera; amplió el plazo para la repatriación de los ingresos de exportación; permitió pagos anticipados para las importaciones y, a partir de abril de 2004, aumentó hasta US$2 millones la cantidad mensual que los individuos o corporaciones domiciliados en Argentina se les permite comprar y transferir al exterior.
No puede haber certeza que el Banco Central de Argentina no vuelva a requerir su autorización previa para la transferencia de fondos al exterior en la forma de dividendos o pago de préstamos inter-compañías o préstamos de terceros. Cualquier incapacidad para transferir los fondos fuera de Argentina, en la forma de dividendos o de otro modo, podría afectar adversamente el valor de nuestras operaciones argentinas y el valor de mercado de nuestros ADSs.
La Inflación en Argentina puede afectar adversamente nuestras operaciones lo cual puede afectar nuestra condición financiera y resultado operacional.
Argentina ha experimentado altos niveles de inflación en las últimas décadas, produciendo grandes devaluaciones de su moneda. Históricamente las altas tasas de inflación de Argentina provinieron de su falta de control en la política fiscal y la oferta de dinero. Las tasas anuales de inflación (según las variaciones del índice de precios al consumidor) en el 2001, 2002, 2003, 2004, 2005 y 2006 fueron de -1,5%, 41,0%, 3,7% 6,1%, 12,3% y 9,8% respectivamente. Las elevadas tasas de inflación en Argentina podrían afectar de manera adversa a la economía argentina y tener un impacto adverso significativo sobre nuestra condición financiera y los resultados de nuestras operaciones.
El Peso Argentino está sujeto a Depreciación y Volatilidad lo cual puede afectar adversamente nuestra condición financiera y resultados operacionales.
Las políticas económicas del gobierno Argentino y cualquier devaluación futura del peso argentino frente al dólar de EE.UU. podrían afectar adversamente nuestra condición financiera y resultados operacionales. El peso argentino ha estado sujeto a grandes devaluaciones en el pasado y puede estar sujeto a fluctuaciones significativas en el futuro.
La Ley de Emergencia Pública y la Ley de Reforma sobre el Régimen de Cambios Internacionales del año 2002 puso fin a más de 10 años de paridad uno a uno entre el peso argentino y el dólar de EE.UU. y autorizó al gobierno argentino para establecer el tipo de cambio. Después de la devaluación del peso argentino a principios del año 2002 y desde el comienzo de la crisis económica en Argentina, han habido variaciones significativas en el valor del peso argentino generando reiteradas intervenciones por parte del Banco Central de Argentina para estabilizar el valor del peso argentino a través de la venta y compra de dólares de EE.UU. Desde la devaluación del peso argentino, éste ha variado significativamente, lo cual ha tenido un impacto negativo en nuestros resultados.
No podemos asegurar que las políticas futuras del Gobierno Argentino puedan estabilizar el valor del peso argentino con respecto a otras monedas extranjeras. Por lo tanto, el peso argentino podría continuar estando sujeto a fluctuaciones y a depreciaciones en el futuro, que podrían afectar materialmente y adversamente nuestra condición financiera y resultados operacionales.
Argentina continúa enfrentando incertidumbres políticas y económicas.
Aunque las condiciones económicas generales han mejorado recientemente, la naturaleza rápida y radical de los cambios en el ambiente social, político, económico y legal en Argentina a lo largo de los últimos años, y la ausencia de un consenso político claro en favor de cualquier sistema de políticas económicas, genera dudas sobre el futuro económico y político de Argentina. Es posible que, a pesar del reciente desarrollo económico, Argentina pudiera volver a una recesión más profunda, una mayor inflación, un mayor desempleo y un mayor malestar social. No podemos asegurar que las leyes y regulaciones implementadas por el Gobierno de Argentina para regular la economía, no continuarán cambiando en el futuro o que cualquiera de estos cambios no afectarán de manera adversa nuestro negocio, condición financiera o resultados operacionales.
Los Tenedores de ADS pueden no Disponer de Derechos Preferentes
De conformidad con la Ley de Sociedades Anónimas Nº 18,046 y el Reglamento de Sociedades Anónimas (colectivamente, la “Ley de Sociedades Chilenas”), cada vez que emitimos nuevas acciones por dinero en efectivo, se nos exige otorgar derechos preferentes a los tenedores de nuestras acciones (incluso acciones representadas por ADS), dándoles el derecho a comprar una cantidad suficiente de acciones como para mantener su porcentaje existente en la propiedad. Sin embargo, es posible que no podamos ofrecer acciones a tenedores estadounidenses de ADS conforme a derechos preferentes otorgados a nuestros accionistas en relación con cualquier emisión futura de acciones a menos que tenga vigencia una declaración de registro en la Ley de Valores de EE.UU. de 1933 y sus modificaciones con respecto a aquellos derechos y acciones, o una exención de los requisitos de registro de la Ley de Valores de EE.UU. de 1933 y sus modificaciones.
En virtud del procedimiento establecido por el Banco Central, el Contrato de Inversión Extranjera de una empresa chilena con un programa existente de ADR pasará a estar sujeto a una modificación (que también se estimará que incorpora todas las leyes y normas aplicables a ofertas internacionales vigentes en la fecha de la modificación) que extenderá los beneficios de aquel contrato a nuevas acciones emitidas de conformidad con una oferta de derechos preferentes a los poseedores actuales de ADS y a las otras personas que residen y se encuentran domiciliadas fuera de Chile que ejercen derechos preferentes, a la solicitud del Banco Central. Es nuestra intención evaluar al momento de cualquier oferta de derechos los costos y potenciales responsabilidades asociadas con cualquier declaración de registro semejante así como los beneficios indirectos para nosotros de permitir a los tenedores estadounidenses de ADS que ejerzan derechos preferentes y cualesquiera otros factores que consideremos apropiados en este momento, y luego tomar una decisión en cuanto a si presentar aquella declaración de Registro.
No podemos garantizar que se presentará una declaración de registro. En la medida en que los tenedores de ADS no puedan ejercer tales derechos debido a que no se ha presentado una declaración de registro, el depositario intentará vender los derechos preferentes de aquellos tenedores y distribuir el producto neto de los mismos si existe un mercado secundario para ellos, pudiéndose reconocer una prima por sobre el costo de cualquier venta semejante. Si no se pueden vender tales derechos, ellos caducarán y los tenedores de ADS no obtendrán ningún valor a través del otorgamiento de tales derechos preferentes. En cualesquiera de tales casos, la participación de aquel tenedor en el capital de la sociedad se diluirá en forma proporcional.
Los Derechos de los Accionistas no están tan bien definidos en Chile como en otras jurisdicciones, incluyendo los Estados Unidos.
Bajo las leyes federales de los mercados de valores de Estados Unidos, como un emisor privado extranjero, nos encontramos exentos de ciertas reglas que aplican a emisores locales de Estados Unidos con valores de capital registrados bajo el Ley de Intercambio de Valores de Estados Unidos de 1934, y sus modificaciones, incluyendo las reglas de solicitación de poderes, las reglas que requieren la revelación de la propiedad de acciones por parte de directores, ejecutivos y ciertos accionistas. También estamos exentos de ciertos requisitos del gobierno corporativo de la Ley Sarbanes-Oxley del 2002 y de la Bolsa de Valores Nueva York, incluyendo los requisitos con respecto a directores independientes.
Nuestros asuntos corporativos se rigen por las leyes de Chile y por nuestros estatutos que operan no solamente como nuestros estatutos sino también como nuestra escritura de constitución. Según dichas leyes, los accionistas de la sociedad pueden tener menos derechos o derechos menos definidos que lo que podrían tener como accionistas de una sociedad anónima constituida en una jurisdicción estadounidense.
De conformidad con la Ley N°19.705, promulgada en diciembre de 2000, los accionistas controladores de una sociedad anónima abierta sólo podrán vender sus acciones controladoras a través de una oferta pública extendida a todos los accionistas, en la que el oferente tendría que comprar todas las acciones ofrecidas hasta el porcentaje determinado por el mismo, cuando el precio pagado sea sustancialmente mayor que el precio de mercado (es decir, cuando el precio pagado sea más elevado que el precio promedio de mercado de un período que comienza 90 días antes de la transacción propuesta y termina 30 días antes de aquella transacción propuesta, más 10%).
El Mercado de nuestras Acciones puede ser Volátil e Ilíquido
Los mercados de valores chilenos son sustancialmente más pequeños, menos líquidos y más volátiles que la mayoría de los mercados de valores en Estados Unidos. La Bolsa de Comercio de Santiago, que es la principal bolsa de valores de Chile, tenía una capitalización de mercado de aproximadamente US$175.047 millones al 31 de diciembre de 2006 y un volumen mensual promedio de operaciones de aproximadamente US$2.419 millones durante el año 2006. La falta de liquidez, debido en parte al tamaño relativamente pequeño del mercado de valores de Chile, puede tener un efecto material adverso en el precio de transacción de nuestras acciones. Debido a que el mercado para nuestros ADSs depende en parte de la percepción de nuestros inversionistas respecto del valor de nuestras acciones locales, esta falta de liquidez para nuestras acciones en Chile puede afectar significativamente el precio de transacción de nuestros ADSs.
